jueves, 11 de octubre de 2012

LA DULCE ESPERA.

Los principios por los que vive mucha gente son totalmente egoístas. La llamada sabiduría que domina a la sociedad es contraria a la voluntad de Dios. La influencia del razonamiento sin Dios se ha hecho tan poderosa que los cristianos deben cuidar de no caer en ese error. Es imprescindible que el pueblo de Dios guarde su Palabra en el corazón. Su sabiduría se revela en la Biblia, y cuando estudiamos esa sabiduría guiados por el Espíritu, podemos resistir el pensamiento del hombre. La sabiduría que el individuo escoja dictara su sistema de valores: "Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Proverbios 23:7). Hoy el mundo clama: "Si te gusta, hazlo." Esta es la "sabiduría" que ha venido destruyendo la moral de la humanidad desde la caída del hombre en el huerto del Edén. Cuando se le da rienda suelta a esa clase de pensamiento, los resultados pueden llegar a ser espiritualmente fatales. La sabiduría de Dios enseña que las personas verdaderamente felices son las que tienen hambre y sed de justicia, y que "los de limpio corazón verán a Dios (Mateo 5:6,8). La Iglesia, los llamados a ser santos, los hermanos, etc], el Espíritu Santo resalta esta diferencia de manera tan persistente? Creo que hay dos razones fundamentales: 1. El les recuerda que su salvación es el resultado de la obra redentora de Cristo. El es la sabiduría de Dios que el mundo ha rechazado. 2. Recordemos que Pablo ha venido hablando de un feo problema que ha surgido en la vida de la Iglesia: la división entre hermanos, la fragmentación del Cuerpo de Cristo… Lo que Pablo les esta diciendo es: ustedes deben vivir de acuerdo a la sabiduría de Dios en lugar de la sabiduría de los hombres o del mundo. 1 Corintios3:18-23: 18 Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, 23 y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios. Así, tenemos que Dios nos habla en este texto sobre el contraste que hay entre la sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios El apóstol Pablo nos dice que Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. Para poder comprender estas palabras del apóstol San Pablo, tenemos que saber quién es Jesucristo. Ahora, veamos porqué Jesucristo es la persona más poderosa no solamente de este mundo y de este planeta, sino de toda la creación. Pablo en su predicación contaba con el poder del Espíritu, no con el discurso poderoso que da la impresión de sabiduría. El limitaba su mensaje a la muerte propiciatoria de Cristo. Este era un tema que el "sabio" llamaba locura, pero que había llevado a los corintios a una relación salvadora con Dios. El podía impresionarlos con su oratoria, ya que había sido preparado en las mejores escuelas de su tiempo, pero la meta de Pablo era que vieran a Cristo, no a él. Pablo había deseado que la fe de ellos estuviera basada en el poder y la sabiduría de Dios, no del hombre. Así que él predicó con la demostración y el poder del Espíritu de Dios (2:4). En Jesucristo está personificada la sabiduría y el poder de Dios. Esto es lo que encontramos en Proverbios, capítulo 8, verso 12 en adelante, donde nos dice: “Yo, la sabiduría, habito con la cordura, Y hallo la ciencia de los consejos.” Eternamente Cristo tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada; No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo. Cuando afirmaba los cielos arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo; Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra, Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día.”
Cuando Pablo predicaba no confiaba en los ingeniosos argumentos del hombre. Al escoger Dios a personas que el mundo considera débiles e insensatas, avergüenza a los que creen ganarse su salvación por sus propios méritos (versículos 27-31). El ha diseñado su propio plan de redención de tal manera que nadie se puede jactar de haberse salvado a si mismo. Si la persona ha de ser librada del pecado, debe confiar en los medios de salvación que Dios le ha provisto por medio de Jesucristo. El temía que sus oyentes se fascinaran tanto con cualquier demostración de ingeniosidad que perdieran de vista la visión de la cruz y su verdadero significado. La predicación de la cruz incita dos reacciones en los oyentes: para los incrédulos es locura; para los creyentes es el poder de Dios. A los sabios del mundo se les pasa completamente por alto el poder de la cruz porque su "sabiduría" a menudo les lleva a ridiculizar el mensaje. Pablo no dijo que Dios no llama a ningún sabio, poderoso o noble, sino que llama a "muchos" ( Lucas 14:26, 26). Esto no indica que el evangelio no sea para tales personas, sino que a menudo, su manera mundana de pensar y su deseo por el poder levantan una barrera entre ellos y el Señor. Se sienten demasiado seguros de sí mismos para necesitarlo. Esta actitud revela que están entre los que "se pierden" En el versículo 19 Pablo citó a Isaías 29:14. La Biblia enseña que la sabiduría comienza con Dios; el inconverso cree que comienza con él. En los versículos 19 y 20 Pablo habló de los que el mundo llama sabios: los maestros y los filósofos. Parece que en la época de Pablo esta gente quería resolverlo todo por medio del razonamiento humano solamente (a menudo eso es cierto hoy). Creían que podían encontrar a Dios sin ninguna ayuda de parte de Dios, pero, ¿qué puede hacer la sabiduría humana para rescatar al mundo de la degeneración moral? La gente ha tratado de descubrir a Dios por medio de su filosofía pero jamás lo ha encontrado. La sabiduría humana no tiene poder para sacar al hombre de las profundidades del pecado porque no puede dirigirlo hacia Dios."El mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría" La gente ha tratado de descubrir a Dios por medio de su filosofía pero jamás lo ha encontrado. La "locura de la predicación" en el mismo versículo se puede traducir como "la locura de lo que se predicaba" o "la locura del mensaje que se predicaba".Cuando Pablo predicaba no confiaba en los ingeniosos argumentos del hombre. El temía que sus oyentes se fascinaran tanto con cualquier demostración de ingeniosidad que perdieran de vista la visión de la cruz y su verdadero significado La cruz es donde la humanidad perdida encuentra la libertad de la esclavitud espiritual. Si el hombre en el orgullo de su propia "sabiduría" rechaza la revelación de Dios, no tiene esperanza de salvación. Cuando el ser humano vive amparado bajo ésta clase de sabiduría, lo único que evidencia es la condición de su corazón: UN CORAZÓN EN REBELDÍA, un corazón que rechaza a Dios…

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