jueves, 28 de mayo de 2015

NO NACISTE PARA SER UN FRACASADO


A veces nos estremecen algunas noticias, como por ejemplo, cuando fue encontrado un feto o un niño recién nacido en la basura, nos estremece el solo pensar que hay madres que están esperando que nazca su hijo para envolverlo y tirarlo en la basura. Pero el corazón de Dios no es como el de esas madres; si en la mente de tu madre tú no eres nada, en la mente de Dios tú has nacido para ser sacerdote,profeta y rey. Dios te ha concebido como su hijo amado y desea con todo su corazón que su naturaleza opere con poder en tu vida, Dios desea que su mente sea tu mente, que su voluntad sea tu voluntad y que sus pensamientos sean tus pensamientos, que andes por arriba y no por debajo y que seas cabeza y no cola. ¡Eso es lo que Dios quiere para tu vida! ¡Aunque nadie te ame, Dios te ama! ¡Aunque nadie te perdone, Dios está dispuesto a perdonarte!
Hay muchos que son como el rey Joaquín quien nació para ser rey. Tú has nacido para ser rey. Dice el evangelio según San Juan que a los que creyeron en Jesús y le recibieron, él les dio la potestad, (potestad significa poder, autoridad) de ser hechos hijos del Dios altísimo. Un caballo es caballo, no porque se le declaró caballo sino porque nació caballo. El ser hijo de Dios no es un título sino una posición que se tiene por naturaleza. ¡No has nacido para ser esclavo, has nacido para ser libre! ¡No has nacido para ser pobre y miserable, has nacido para ser rico! ¡Tú has nacido para ser rey! Un rey es alguien que tiene autoridad, señorío y soberanía en su territorio. Si tu le abres tu corazón hoy a Dios, puedes llegar a ser su hijo, él te dará su naturaleza.
Joaquín nació para ser rey y dice el relato que hemos leído que sólo reinó tres meses; nació en un palacio, se crió en la familia real, por lo tanto, recibió los mejores conocimientos de la época, se vistió con las mejores ropas y comió los más deliciosos manjares. Como muchos de nosotros, Joaquín nació para estar en el palacio del rey y comer de los manjares del rey. ¡Para eso has nacido! Hemos nacido para vivir en el palacio del rey y comer de su comida, hemos nacido para tener los mejores conocimientos y las mejores relaciones, sin embargo, también como Joaquín, muchos de nosotros somos esclavos.
EL PECADO NOS ESCLAVIZA
Dice la Biblia que el que hace pecado esclavo es del pecado. Quien peca se pone bajo el señorío del pecado, saliéndose del señorío de Dios. Joaquín hizo lo malo delante de los ojos de Dios y dice la Biblia que vino el rey Nabucodonosor de Babilonia, rodeó la ciudad de Jerusalén, levantó baluartes contra ella y la tomó llevándose prisionero a Joaquín, rey de Judá.
Dice también Biblia que Nabucodonosor llevó en cautiverio a toda Judá, a todos sus príncipes y a todos los hombres valientes, hasta diez mil cautivos y a todos los artesanos y herreros, no quedó nadie en Judá excepto los pobres de la tierra. ¿Por qué? ¡Porque los pobres no tenían nada que darle! ¡Dejaron a los pobres por inútiles e inservibles! Se llevaron los soldados porque servían para la guerra, los artesanos porque sabían artesanía, los herreros porque sabían trabajar con hierro, se llevaron pues, a todos los que servían y dejaron a los pobres. En la Biblia Dios menciona a los pobres, pero no para elogiarlos sino para ayudarlos. Era la voluntad de Dios ayudar a los pobres y era misericordia de Dios que los pobres quedaran en la tierra. ¡Pero no era un premio por ser pobres! Era la misericordia y la gracia de Dios obrando a favor de los pobres, así que si tú eres pobre, necesitas la gracia y la misericordia de Dios también.
Otro hecho triste que ocurre cuando un rey cae, es que mucha gente cae alrededor de él, si tu caes, mucha gente caerá a tu alrededor, si tu prevaleces, mucha gente prevalecerá alrededor de ti. ¡Tu vida afecta a quienes están a tu alrededor! Hay miles que pueden ser levantados por ti y miles que pueden ser aplastados. Dice el borracho: “Yo no le hago mal a nadie, sólo me hago daño a mí mismo…”, pero está maldiciendo su matrimonio, su familia, sus nietos y sus bisnietos. Sin embargo, aplastamos las generaciones venideras con nuestra conducta. Dios quiere levantarte para que seas sostén y bendición de mucha gente.
¡Si tú eres esclavo es por decisión tuya! Dice la Biblia que Joaquín hizo lo malo delante de los ojos de Dios y por eso cayó cautivo; dejó de ser una persona influyente, dejó de ser un estadista, un administrador del reino y pasó a ser el administrador de una cárcel de 2 metros por 2 metros. ¡Y él era la causa de la cautividad de mucha gente!
2ª Reyes 25:27-30: “Aconteció a los treinta y siete años del cautiverio de Joaquín rey de Judá, … que Evil-merodac rey de Babilonia, … libertó a Joaquín rey de Judá, sacándolo de la cárcel; y le habló con benevolencia, y puso su trono más alto que los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia. Y le cambió los vestidos de prisionero, y comió siempre delante de él todos los días de su vida. Y diariamente le fue dada su comida de parte del rey, de continuo, todos los días de su vida”.
Dios puso compasión y misericordia en el corazón del rey Evil Merodac, el hijo de Nabucodonosor, para que mirase con buenos ojos a ese rey que en vez de ser rey era esclavo. ¡Lo miró con misericordia, lo sacó de la cárcel y lo puso en libertad
¡Dios quiere hacer lo mismo contigo! Él quiere limpiarte de todos tus pecados; nuestros pecados y nuestras obras son nuestras vestiduras pero hoy Dios quiere darnos vestiduras nuevas, vestiduras reales.
¡Tú eres esclavo y debieras ser rey! Dios hoy te dice: “Cada día yo te espero en mi mesa, pero tú vas y comes de la porción de los cerdos. Tú has nacido para ser rey, pero no te vistes con vestiduras reales sino con vestiduras de pecado, andas con vestiduras de esclavo, porque eres esclavo del pecado. Yo te he llamado, no para que vivas una vida miserable sino para que tengas una vida de rey. Quiero hablarte con benevolencia, quiero extenderte mi misericordia, aunque eres cautivo, quiero liberarte. ¡Quiero cubrir tus faltas y ponerte vestiduras blancas y resplandecientes! ¡Quiero que todos sepan que eres mi hijo!”

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