miércoles, 14 de noviembre de 2012

LA VIDA SANTA DE LA TIERRA PARA LA SANTIDAD EN EL CIELO.

El Apóstol Pedro recibió las instrucciones y el permiso de "abrir" el reino de los cielos, así que él fue el primero en ingresar. (Ver Mateo 16:19) "Y a ti te daré las del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos" dándole a entender que lo que haga en su vida terrenal será hecho en su vida espiritual o celestial y viceversa, no hay separación, es una misma vida, una misma relación, esta unido lo carnal con lo espiritual. Ha abandonadoEgipto, ha pasado por el desierto y está en la ribera del río esperando ser trasladado a la tierra prometida. No hay manera de pasar del atrio al lugar santísimo sino es por el lugar santo, primero debemos santificarnos en Cristo, la línea divisoria del atrio al lugar santo es la cruz (altar) del sacrificio. La mejor manera de comprobar si estamos en el reino de Dios es echando fuera demonios En el reino de Dios no hay cabida a los demonios, no hay lugar al pecado ni a Satanás. Mateo 12:28 "Pero si yo por el de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios." Los demonios deben quedar en Egipto, en el atrio, en la carne, y nosotros debemos entrar por la puerta que es Jesucristo, ser muertos en el pecado por el bautismo y entrar al lugar santo que es el alma para ser llevados por nuestro Sumo Sacerdote que es Jesucristo al cielo, al lugar santísimo, a la tierra prometida. Jesucristo es el árbol de la vida en el Jardín del Edén, El es la vida eterna. El nos invita a entrar al reino de Dios comiendo de El esa vida eterna, el hombre en su estado natural no puede entrar a causa del pecado pero Cristo por la muerte en la cruz nos hace candidatos a entrar si le comemos a el y bebemos su sangre. La entrada nuestra al reino de Dios es en base espiritual únicamente y por eso no podemos entrar si existen obstáculos, recordemos el camino recorrido, hemos pasado de muerte a vida, de las tinieblas a la luz, de lo carnal a lo espiritual. Todos los aspectos carnales permanecen en Egipto o en la carne, y ellos serán un obstáculo para entrar al reino de Dios. He aquí la descripcion de algunos obstáculos: Mateo 19:24 "Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una , que entrar un en el reino de Dios." No es que los ricos no puedan ingresar, es su las riquezas que les impide entrar. Jesús calificaba de difícil, no imposible pero si difícil para los ricos entrar al reino. "No os hagáis tesoros en la tierra donde la polilla y el orín corrompen y en donde ladrones minan y hurtan. Sino haceos tesoros en el cielo..Mateo 6:19 Y es que las riquezas vuelven duro el corazon de los hombres. Por eso Jesús decía que el reino de Dios era para los pobres, no dijo para los que no tienen sino para los que no están confiando en las riquezas. Lucas 6:20 Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Así como es tan difícil que los ricos abandonen las riquezas, así es de difícil que entren al reino de Dios. Creer en la Palabra es más importante que sentirse libre de pecados Jesús explica que los publícanos y las rameras si creyeron en la predica de Juan y no así los fariseos y los escribas y les dice lo siguiente: " De cierto os digo, que los publícanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios." Mateo 21:31, Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; Al igual que una semilla en la tierra comienza a germinar y a formar un tallo que luego crece y llega a dar fruto, así es la palabra en el corazón de un creyente con fe que sin darse cuenta esa palabra crece, se fortalece y da fruto Marcos 4:26. El reino de Dios es el lugar santísimo, no hay cabida para la contaminacion ni la inmundicia, ningún miembro que no sea del cuerpo de Cristo y ningún miembro de nuestro cuerpo humano que sea pecaminoso pueden entrar en el. No podemos disfrutar del reino a larga distancia ni heredarlo. Las riquezas del reino están reservadas para los que moran en el reino y no para los extraños. "Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él." Mateo 21:43, El reino de Dios es el lugar santísimo, no hay cabida para la contaminacion ni la inmundicia, ningún miembro que no sea del cuerpo de Cristo y ningún miembro de nuestro cuerpo humano que sea pecaminoso pueden entrar en el. Marcos 9:43 Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, 44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, 46 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. 47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno Nuestra mision en el reino es dar frutos. Juan 15 nos explica este asunto de dar frutos, Jesús es la Vid verdadera y nosotros somos las ramas que debemos dar frutos, las ramas que no den fruto seran cortadas y echadas al fuego. Pero ¿Cuál es ese fruto que debemos dar? Adán recibió un mandato: "Fructificad y multiplicaos" y "Llenad la tierra". La Tierra prometida que es el cielo, debe ser llena de seres espirituales, nosotros debemos engendrar hijos no solo en el plano carnal sino en el espiritual para que no seamos cortados y echados al fuego. Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; Al igual que una semilla en la tierra comienza a germinar y a formar un tallo que luego crece y llega a dar fruto, así es la palabra en el corazón de un creyente con fe que sin darse cuenta esa palabra crece, se fortalece y da fruto Marcos 4:26. No necesariamente debemos tener hijos carnales, es mas importante tenerlos en el espíritu. El Señor Jesús no tuvo hijos carnales y tampoco el Apóstol Pablo sin embargo ellos engendraron hijos en el espíritu. Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. Marcos 10:14 Tomemos el termino niño no como un menor de edad sino a las personas actuando como si fueran niños, con un corazón inocente, libres de perjuicios y de temores, libres de soberbia y de odio, confiando y dependiendo siempre de un padre (celestial). De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Marcos 10:15 Los misterios del reino solo deben conocerlos los que creen, los que están adentro, santificados en Cristo Jesús "Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo vean y no perciban. Y oyendo oigan y no entiendan, para que no se conviertan y les sean perdonados los pecados". Marcos 4:11, Cumpliendo los mandamientos de Dios que se resumen en dos: Amaras a Dios sobre todas las cosas y amaras a tu prójimo como a ti mismo, se esta cerca del reino de Dios. Marcos 12: 28 Acercándose uno de los escribas, que los había oido disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 29 Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye,Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. 32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; 33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. 34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Lucas 13: 6 Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. 7 Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? 8 Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. 9 Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después. Explicando esta parábola, podemos entender que en el reino de Dios estamos para producir frutos tal como lo vimos en Juan 15 con la Vid verdadera. El que no da frutos es cortado y echado al fuego. Este es el Evangelio de Dios, la palabra es la semilla que debemos sembrar y los frutos son los hijos que vamos a engendrar.Dios había puesto frente a Adán el árbol de la vida para que comiese de el y viviera eternamente, nosotros ahora que estamos en el reino de Dios comemos el pan del cielo, el pan verdadero, a Cristo Jesús Lucas 14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios.

1 comentario:

  1. NUESTRO COMPROMISO CON EL SEÑOR DE SEÑORES ES EL MISMO MOMENTO DE NUESTRO BAUTISMO ENCAMINARNOS POR EL CAMINO DE LA SANTIDAD PARA QUE EN LA VIDA QUE TRANSCURRA POR MEDIO DE LAS PRUEBAS Y CON LA AYUDA DE JESUS PODAMOS ENCONTRARNOS UN DIA EN EL CIELO CON EL.

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